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miércoles, 3 de junio de 2009

Chris Amon


Chris Amon. El campeón que no fue
Le auguraban un futuro exitoso pero no logró ganar ni una de la 96 pruebas en las que participó


Muchas veces, la suerte o el destino tienen previsto una historia que poco tiene que ver con lo que uno imagina. A veces, nos sorprende para bien, otras para mal. Como es el caso de Christopher Arthur Amon, nacido en Bulls, Nueva Zelanda, quien cuando en 1963 debutó en Formula 1, con apenas 20 años (muy pronta edad para lo que se acostumbraba en la época), se le auguraba un futuro asegurado de campeón. Sin embargo, el piloto, no consiguió ganar ni 1 de las 96 carreras en las que participó en Formula 1. Fue tres veces segundo, ocho tercero, pero NUNCA logró un primer puesto.

De eso hablaba cuando mencionaba a la suerte. Circunstancia a la que el piloto, nacido el 20 de julio de 1943, le adjudicó mucha responsabilidad en su desdichada carrera deportiva. Aunque siempre sostuvo que, en cierto modo, también ha sido un afortunado.
“Coincido en parte con quienes dicen que fui el tipo con menos suerte en la Formula 1. Es cierto que me falto fortuna para ganar un Gran Premio puntuable, pero en cambio la tuve para poder retirarme vivo y sin haber sufrido grandes accidentes luego de haber corrido en una de las épocas más riesgosas de la categoría”
La razón por la cual Amon hace referencia al infortunio en cuanto a la posibilidad de ganar un Gran Premio “PUNTUABLE” tiene que ver, y como si se tratara de una broma de mal gusto del destino, con que las dos únicas veces en las que Chris logró una victoria se trató de Grandes Premios que estaban fuera del calendario oficial y no entregaban puntos para la competencia. Uno, fue, a principio de los 70, donde se adjudicó el Trofeo Daily Express en Silverstone, y el otro, el Gran Premio de Argentina en 1971.

Seguramente, a la hora de repasar su carrera, encontraremos hechos más desdichados que otros. Como es el caso del GP de Francia, el 2 de julio de 1972.

Esa competencia contaba con todas las condiciones para que, finalmente, el Neocelandés se hiciera de su primera victoria. Había dominado, ampliamente, las pruebas de clasificación y desde comienzo de la carrera había logrado una distancia casi inalcanzable, incluso para los animadores de la temporada: Emerson Fittipaldi y Jackie Stewart arriba de sus Lotus. Las vueltas pasaban y la ventaja se mantenía, las vueltas pasaban y el sueño de la primera victoria se acercaba cada vez más. Sin embargo, la suerte, esa misma a la que nos venimos refiriendo desde el principio de la nota, volvió a hacerse presente en la vida de Amon, otra vez en forma de “mala” suerte.



Una piedra, a mitad de carrera, se incrustó en el neumático delantero derecho obligándolo a entrar a boxes. Y aunque las vueltas siguientes contaron con todo su esfuerzo, record de vuelta incluido, apenas le alcanzó para conseguir el último lugar del podio.

Chris Amon fue el piloto número uno de Ferrari durante los años 1967 y 1969, lamentablemente para el, esos años fueron nefastos para la escudería roja. Los malos resultados y las crisis internas hacían de la escudería italiana apenas una sombra de lo que conoceríamos años después. Incluso, el piloto, muchas veces criticó al mismísimo Enzo Ferrari, responsabilizándolo, en gran parte, del mal momento de la escudería y la no obtención de resultados.

Años más tarde declararía: “Si en mi época de Ferrari, Enzo hubiera ido a las carreras, la situación habría sido diferente”

Estas situaciones encontradas con la escudería hicieron que tomara la decisión de emigrar al equipo March, a principio de los años 70. El comienzo fue muy prometedor pero, inmediatamente, el gran proyecto iniciado por March sufrió muchas limitaciones y las esperanzas se cayeron.

Mientras tanto, la suerte, volviendo a demostrar que no le interesaba acompañar a Amon, le dio a Jacky Ickx una racha ganadora que lo llevó a pelear el campeonato, piloteando la Ferrari que Chris había utilizado la temporada anterior.

De su paso por March opinaba lo siguiente:
“En March cometieron el error de querer abarcar todo en un año, con sus múltiples apariciones en Formula1 y F2. Si en lugar de desperdiciar tantos esfuerzos, subieran concentrado en dos autos de Formula 1 para otros tantos pilotos, los resultados hubieran sido distintos”
Primero Enzo Ferrari, luego la estrategia de March, lo cierto es que el piloto intentaba pero no lograba encontrarle explicación a su infortunio.

Mala suerte que no le permitió conseguir un solo triunfo en sus casi 100 competencias, aun partiendo, en 19 oportunidades, desde la primera fila.

Le queda el consuelo de haber conseguido Las 24 horas de Le Mans en 1966 junto a Cruce McLaren y haber participado del duelo, frente a Pedro Rodríguez, en una de las carreras consideradas como una de las más veloces de la historia, en el GP de Bélgica de 1970.

El mundo entero le auguraba una carrera deportiva exitosa. La suerte lo transformó en el Campeón que no fue …

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